Atención profesional a víctimas de abuso
sexual, de poder y de
conciencia


Correo electrónico: atencionavictimas@archicompostela.org


Teléfono:

629 885 206

Si has llegado hasta aquí es porque buscas un lugar seguro donde poder expresar lo que
sientes y sacar afuera tu rabia, tu impotencia, tu dolor… Tu dignidad y valentía te hacen dar el
paso de abrir un recuerdo que preferirías enterrar.


Si necesitas hablar con nosotros te escucharemos donde tú decidas, y si lo prefieres,
puedes venir acompañado o acompañada por quien quieras.

Tú decides cómo y cuándo, nosotros vamos al ritmo que necesites.


Aunque hables muy bajo, nosotros sí te escuchamos.


La herida que te han hecho también es la nuestra.

FALSAS CREENCIAS

“Las víctimas denuncian para perjudicar a la Iglesia”

Las víctimas necesitan sanar su dolor. Cuando se atreven a dar el paso, les cuesta dar el
nombre de quien abusó de ellas. Preferirían no desenterrar la herida que llevan por dentro.

“Las víctimas suelen ser personas problemáticas”

Piénsalo: Después de sufrir un abuso continuado por parte de quien tenía la responsabilidad
de protegerte se hace muy difícil seguir con tu vida normal como si nada hubiera pasado.

“Pudo defenderse o denunciarlo hace años, no ahora”

La víctima se siente culpable, piensa que pudo haberlo evitado y que no puede ser real. Teme
que nadie le vaya a creer y a las represalias.

“Imposible que haya sido él, es una gran persona y muy cercana con todos”

La manipulación y el chantaje emocional se usan para ganarse la confianza de la víctima
desde una posición de poder. El abuso se da con más frecuencia en la familia, y en ambientes
donde hay una confianza ciega en el líder.

“Es que si no hay testigos, puede ser una invención”.

Las evidencias informan que no es lo común. Quien abusa aprovecha la intimidad para
perpetrar su abuso. Es muy raro que alguien abuse ante testigos.

“Está exagerando”

No es común inventarse historias relacionadas con la intimidad o con el hecho de ser
abusados.

“La denuncia daña a la Iglesia”

Al contrario, el mirar para otro lado es lo que más la daña. El secreto es la coartada de quien
abusa. Las víctimas son Iglesia, no sus agresores. Lo que daña a la Iglesia es dejar a la víctima
indefensa.

El dolor no prescribe, los abusos tampoco.

La raíz de todo abuso: El poder


Los grupos humanos necesitan un orden y una estructura, pero no hay pretexto para anular la responsabilidad y la capacidad crítica de las personas que los integran. Tener autoridad no es tener una posición de ventaja.

¿Qué es el abuso espiritual, de conciencia y de poder en la Iglesia?


Cortesía de Repara©